ACAPULCO AMIGO DE TIERRA SANTA


ACAPULCO AMIGO DE TIERRA SANTA es una iniciativa eclesial surgida en el año 2003 que pretende facilitar a los fieles en general la Peregrinación a los Lugares Santos: Jerusalén, Belén, Nazaret; así como a la Ciudad Eterna: Roma. Esporádicamente, proponemos otro recorridos en peregrinaciones.
NO SOMOS UNA AGENCIA DE VIAJES. Trabajamos en comunión estrecha con la Custodia de Tierra Santa, particularmente la Comisaría de Tierra Santa en Roma. Solamente somos facilitadores, inspirados por el deseo y la convicción de que TODO FIEL CRISTIANO TIENE EL DERECHO de pisar la misma tierra que santificó Nuestro Señor Jesucristo, y santificada por la predicación de los Apóstoles.
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sábado, 2 de diciembre de 2017

HALLAZGOS ARQUELOGICOS CONFIRMAN ALGUNAS FECHAS EN TORNO AL SANTO SEPULCRO

viernes, 1 de diciembre de 2017

Nuevos hallazgos arqueológicos confirman que el Santo Sepulcro de Jerusalén fue revestido con mármol en época romana sobre el lugar considerado la verdadera tumba de Cristo

Hace dos días, la Agencia France Press y Reuters daban a conocer nuevos datos sobre los hallazgos que se han realizado en la tumba de Cristo ubicada en el Santo Sepulcro de Jerusalén: ahora se confirma que el revestimiento de mármol data de época romana, y, en concreto, de época de Constantino, primer emperador romano cristiano, que mandó cubrir la que entonces se consideraba la tumba original donde fue enterrado Cristo.

Estos hallazgos van en la misma línea y se suman a éstos otros relacionados con la Resurrección de Cristo y el lugar donde se ubicó originalmente Su tumba, de los que di cuenta en este mismo blog el pasado mes de agosto y en diciembre del año pasado:



Según recoge también el diario ABC (puede verse aquí), esta nueva investigación descubre materiales del siglo IV en la iglesia del Santo Sepulcro y confirma una tesis que la historiografía ya manejaba.

La tumba de Cristo, localizada en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, fue completamente destruida en el año 1009. Por ello, siempre ha habido sospecha sobre si realmente fue el sitio donde fue enterrado Jesús: los materiales más antiguos allí encontrados databan «solamente» de hace diez siglos.

Ahora, una investigación de la Universidad Técnica Nacional de Atenas, aporta evidencias científicas de que realmente el sepulcro fue construido en época romana, ya que quedan restos de piedra caliza en los alrededores del actual sepulcro que así lo indican. Estas nos retrotraen al siglo IV, al tiempo de Constantino, el primer emperador romano y cristiano.

Esto se alinea con la creencia histórica de que efectivamente fueron los romanos, allá por el año 325, los que construyeron un santuario allí para marcar el lugar del entierro de Jesús.

«Es un hallazgo muy importante porque confirma que fue, como se ha demostrado históricamente, Constantino el Grande el responsable de revestir la roca madre de la tumba de Cristo con las losas de mármol», afirmó a AFP Antonia Moropoulou, coordinadora científica principal del proyecto.

Aunque no se puede determinar arqueológicamente si aquel fue el lugar donde realmente enterraron a Cristo, el hallazgo da más base científica a la creencia.

La tumba se abrió por primera vez en siglos en octubre de 2016, cuando el santuario que rodea la tumba, conocido como el Edículo, fue sometido a una importante restauración por parte de un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Nacional de Atenas.

viernes, 27 de octubre de 2017

LO QUE NO SE SABIA DE LA RESTAURACION DEL SANTO SEPULCRO

Lo que no se sabía de la restauración del Santo Sepulcro 
 Tomado del blog Alfa y Omega

Trabajos de restauración en el Santo Sepulcro. Foto: sakhapress.ru


Los trabajos de restauración del edículo que aloja la tumba de Jesús han sacado a la luz datos desconocidos

Después de 10 meses y 6 millones de euros, la restauración del edículo que alberga el Santo Sepulcro llegó a su fin hace exactamente un año. Poco se ha dado a conocer de los detalles de las obras; se sabe cómo ha sido afianzada la estructura del Edículo que cubre la tumba, alterada después del paso de los siglos, ¿pero en qué estado está la piedra original que acogió el cuerpo de Jesucristo a la espera de la resurrección?

La profesora Cayetana Johnson, profesora de la Universidad San Dámaso y arqueóloga en varios puntos de Tierra Santa, desvela que «debido a que la piedra de la zona del Santo Sepulcro es una piedra muy blanda, muchas estructuras de la basílica se han visto alteradas; por eso se dudaba de las condiciones en que podía estar la piedra original donde fue colocado el cuerpo de Jesús».

Cayetana, que el martes 31 de octubre dará una conferencia en San Dámaso sobre Arqueología del Santo Sepulcro, cuenta que «cuando el equipo de investigación retiró la piedra protectora más superficial, que data del siglo XVI, y la que hay justo debajo, de la época de las Cruzadas, hasta llegar a la piedra original, no se podían creer que estuviera en ese estado de conservación. No se había tocado desde el siglo XVI, y estaba en perfectas condiciones. Que no se haya roto es un hecho prodigioso, teniendo en cuenta la degradación de la piedra en toda esa zona».

Cayetana desvela además «un detalle muy bonito de la restauración: cuando los operarios llegaron hasta la piedra original, olieron a flores. Yo misma pregunté el verano pasado a algunos operarios que están trabajando en la restauración de la Capilla de Santa Elena y ellos mismos me lo confirmaron».

Un poco de historia

Cayetana, que cada verano participa en las excavaciones de Jasor, al norte del país, y en Jerusalén, en la zona que se llama la Ciudad de David, enumera los avatares históricos por los que ha pasado la tumba donde fue enterrado Jesús: «La zona del Gólgota, extramuros de la ciudad, era una cantera y a la vez un lugar de enterramiento, en el que las élites de Jerusalén construían allí su tumba. Después de la Resurrección y de todo lo que pasó después, esa zona experimentó un cambio.

Muchos cristianos empezaron a peregrinar y ese lugar fue un lugar de culto extraoficial, porque el cristianismo no formaba parte de las religiones toleradas por el Imperio. De hecho, en el siglo II, el emperador Adriano visita la región y decide levantar un templo a Afrodita en toda la zona del Calvario, usando para ello sillares del templo de Jerusalén que había sido destruido en el año 70. Eso supuso una contrariedad para todos esos cristianos que ya estaban venerando esos lugares relacionados con la muerte y resurrección de Jesús. Se les impedía así rezar allí; y a eso se sumó además una diáspora masiva de los habitantes de la ciudad, a raíz de la revuelta de Bar Kojba entre los años 132 y 135: muchos judíos y cristianos fueron expulsados y los lugares santos quedaron abandonados durante años».


Trabajos de restauración en el Santo Sepulcro. Foto: EFE/Abir Sultan

Tras la restauración del cristianismo debido a Constantino, «de la mano de santa Elena se recuperan muchos lugares cristianos. Fue ella la que decide tirar abajo ese templo de Afrodita y levantar un edículo y la basílica en torno al Santo Sepulcro». A partir de entonces, a pesar de los avatares de la historia, de los incendios y de los desastres naturales, el Santo Sepulcro ha sido un lugar privilegiado de peregrinación para cristianos y no cristianos de todo el mundo.

El detalle del sudario doblado

¿Por qué Jesús fue enterrado en el interior de una roca? La profesora de San Dámaso cuenta que «la tradición funeraria de los judíos procede de una tradición anterior que se remonta ni más ni menos a la Edad de Cobre. Se enterraba en roca madre, en cuevas o en tumbas excavadas directamente en la roca. Esta roca madre se denomina en hebreo Adamá, que es lugar de donde nace, es creado el hombre, de la tierra –de ahí la palabra Adán para designar al primer hombre–: como el hombre es creado de Adamá, debe volver en su muerte a Adamá. Por eso la costumbre era que en la tumba excavada en la roca hubiera una primera sala que tenía una piedra que servía como pudridero y ahí se dejaba el cuerpo durante un año. El cuerpo se vendaba y se ungía con aceites perfumados».

Si se dejaba durante un año, ¿entonces por qué volvió María Magdalena a la tumba? Cayetana cuenta que «era habitual que los familiares del difunto volvieran a los tres días. La razón es que se pensaba que al tercer día ese cuerpo podía revivir; de hecho, en el Talmud –en el Tratado Semajot–, se recogen los casos de personas que fallecieron y al tercer día volvieron a la vida, uno de ellos para vivir después 25 años más. Por eso el difunto debía ser envuelto de manera exquisita, por si acaso revivía. Si no había sido así a los tres días, entendían que el alma ya había emprendido su camino, y entonces se dejaba el cuerpo pudrir durante un año, a cuyo término se volvía para recoger los huesos, depositarlos en un osario y dejarlos en un nicho en la misma cueva».

Hay otros detalles muy bonitos del momento de la resurrección de Jesús, como el del sudario doblado en un sitio aparte, tal como narra el evangelio de San Juan. «Es una costumbre rabínica –dice Cayetana–. Cuando estaba sentado a la mesa con sus discípulos y se quería levantar para cualquier cosa y luego volver, el rabino doblaba la servilleta, como indicando que la reunión no había terminado y que iba a regresar. Lo mismo indica el sudario doblado: Volveré. Es un simbolismo precioso».


Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

sábado, 12 de agosto de 2017

NUEVOS DETALLES SOBRE LA TUMBA DE CRISTO

 .

Nuevos detalles sobre la tumba de Cristo.

Tomado del blog pazybien

Este año entrará en la historia. La tumba de Jesús en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén ha sido abierta, mejor dicho, reabierta. Es la segunda vez, desde 1555, y la primera desde 1809. Y, como las dos veces precedentes, ha sido en ocasión de los trabajos de restauración del edículo.


Mientras el mundo está pendiente de las pruebas de confirmación de la autenticidad del Sepulcro de Jesús, hay un hombre que nos recuerda la realidad: “El acuerdo firmado entre las tres comunidades -griegos ortodoxos, franciscanos y armenios- establece que se procederá a la restauración del edificio actual y no se permitirá llevar a cabo un estudio arqueológico sobre la tumba”. Habla Eugenio Alliata, franciscano de la Custodia de Tierra Santa, arqueólogo y profesor del Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalén, un gran experto en la Basílica del Santo Sepulcro. Por este motivo, formó parte de la restringida lista de invitados que el 26 de octubre por la tarde asistieron a la apertura. Así, ha podido observar y describir lo que ha visto. ¿Qué más sabemos de la tumba ahora?

“La apertura ha permitido verificar y comprender el estado de la tumba, mientras que el monje Maximos Simaios, el último que la vio en 1809, daba solamente una somera descripción”, explica. “Creo que la novedad principal es la observación directa, que ha confirmado y enriquecido la descripción -continúa el Padre Alliata- sobre todo porque los instrumentos de medida no permitían hacernos una idea perfecta. ¡Todo debe ser verificado a través de una observación directa!”.
 

Una vez retirada la losa de mármol y quitados los escombros que estaban debajo, se ha encontrado una segunda losa de mármol. “Rota en toda su longitud, todavía es reconocible una cruz esculpida. Se trata de un tipo de mármol diferente; es posible que esta losa se remonte a la época de las cruzadas. Con respecto a la cruz, aunque no esté entera, se trata probablemente de una cruz de Lorena”. Continúa, recordando que Goffredo di Buglione, el primer soberano cruzado de Jerusalén, era original de la Lorena. Bajo esta segunda losa gris, que no ha sido levantada, un tercer nivel: la roca original. “Según los instrumentos, el mármol y la roca podían encontrarse a un metro de distancia”, explica el Padre Alliata. De hecho, también la profesora Moropoulouu está sorprendida: no se esperaba la roca tan cerca del mármol. No obstante, como recuerda el arqueólogo, “según las descripciones precedentes, su presencia era clara y evidente”. De hecho, como se puede leer en Informes sobre la restauración del edículo del Santo Sepulcro de Maximos Simaios, “el arquitecto, confiando en mis indicaciones, abrió una parte del Santísimo Sepulcro (…) Y se encontró elevado hasta la misma lápida de mármol, teniendo como cubierta dos mármoles sobre la parte meridional y (…) todo el lado septentrional del divinísimo Antro está constituido de roca natural”. Pero, ya en 1.555, Bonifacio de Ragusa recordaba el momento en el que “se tuvo que levantar necesariamente una de las tablas de alabastro que cubrían el Sepulcro” y “se abrió a nuestros ojos la vista del Santísimo Sepulcro del Señor” (Liber de perenni cultu T. S., 279-80, 25 de agosto de 1555). Pero Arculfo, obispo galo que fue en peregrinación a Tierra Santa en el siglo VII, ya había hablado mil años antes. Y Adamnano de Iona, obispo irlandés, que refiere las consideraciones en su De locis Sanctis (1:2) del 670. Describe una “habitación cortada en la roca” donde “el pavimento de la habitación es más bajo que el sepulcro verdadero”.

Según el Padre Eugenio, se esperaba encontrar el lecho funerario basándonos en los testimonios antiguos. La sorpresa ha sido “haberlo encontrado de repente, así, tan alto. Hay casi treinta y cinco centímetros entre la cima de la roca original y el pavimento moderno. Sería interesante comprobar a qué profundidad se encuentra el suelo original. Esto nos permitiría entender mejor la estructura de la propia cámara”.
 

El Padre Eugenio se lamenta de que no se haya recurrido a los arqueólogos y a su metodología para su apertura. “Ningún arqueólogo ha intervenido, ni griego, ni franciscano, ni israelita. Ninguno”, recuerda. En el espíritu de la pobreza que lo caracteriza, rechaza, sin embargo, quedarse en su frustración. Toma nota y vuelve a sus observaciones.

“Existen diversos tipos de cámaras funerarias talladas en la roca -explica Alliata- pero no estamos seguros de qué tipo se trata en este caso”. “Hoy podemos excluir la posibilidad de que se trate de una tumba tipo kokhim -literalmente “horno” en hebreo- esto es, una cavidad excavada en la roca del tamaño de un cuerpo”, como un lóculo contemporáneo. Según él, la apertura de la tumba confirma que “se trata de un tipo de tumba tipo banco, sobre el cual el cuerpo era depositado”. La estructura recuerda la de un arcosolio: un nicho rematado por un arco, a su vez excavado en la roca. En este nicho, se depositaba el cuerpo sobre un banco. Aunque efectivamente el arcosolio existiese en aquella época, el Padre Alliata sugiere la hipótesis de que se pueda, sin embargo, tratar de un tercer tipo de tumba. Según el arqueólogo “para llegar a una conclusión más fiable haría falta conocer muchos más detalles sobre lo que queda de la roca original”. Sin duda, todo lo que ha sido sacado a la luz y atentamente documentado será puesto a disposición de los arqueólogos. Pero la observación directa de la roca que queda al norte del banco funerario y del lado del banco mismo habría sido realmente instructiva.


¿Cuándo podrán los arqueólogos finalmente hacer valer su metodología? Todo lo que ahora se sabe es que el trabajo de restauración deberá concluirse en marzo de 2017 como muy tarde. A pesar de todo, la profesora Moropoulou ha manifestado a los diferentes jefes de las Iglesias que una nueva fase de los trabajos debe ser planificada, con el objetivo de completar toda la tarea realizada y, por otro lado, para poner fin a las filtraciones que provienen del subsuelo: toda la pavimentación alrededor y dentro del edículo tiene, por este motivo, que ser levantada.

Por el momento, sin embargo, hay que conformarse con las hipótesis. Solo hay una certeza: hay un banco, luego no se trata de una tumba tipo kokhim.

Pero ciertos detalles no pasan desapercibidos para el ojo experto del Padre Alliata. El arqueólogo considera que esta gruta es demasiado estrecha para ser una clásica tumba de arcosolio. Piensa entonces en una estructura especial “que no se corresponde con un tipo concreto”. ¿Cuál sería la explicación? Martin Biddle, autor del manual de referencia La Tumba de Cristo (1999) (El Misterio de la Tumba de Cristo), hizo una suposición. Pensaba que la cámara hubiera sido dividida en dos partes por un muro construido en la época de Constantino. De este modo, la estrechez de la habitación sería debida a la presencia de este muro entre un banco (el de Jesús) y el resto de la cámara, en la cual se habrían debido encontrar otros dos bancos. “Señala Biddle que la tumba estaba formada por tres bancos, según la estructura clásica, sobre los cuales se encontraban unos nichos, tipo kokhim”, explica el arqueólogo del Studium Biblicum Francescanum. “Normalmente, una vez cortada la cámara, los kokhim se iban excavando cuando fuese necesario”. Pero, aunque “los kokhim podían no haber sido todavía excavados”, esta hipótesis ya no es creíble: la altura del muro-pared de roca original aún presente frente al lecho funerario de Jesús es la prueba. El Padre Alliata confirma que “la hipótesis de Biddle no es correcta. Es posible verificarlo gracias a la altura de la roca original que constituye el muro sur de la cámara funeraria” y que alcanza una altura de unos dos metros.

Otra hipótesis es aquella de que una tumba nunca está terminada, como los Evangelios. Según la descripción que en ellos se nos da, era nueva y utilizada por primera vez. De hecho, “(José) lo envolvió en una sábana y lo depositó en una tumba excavada en la roca, en la cual nadie había sido enterrado todavía” (Lucas 23,53) y “lo puso en su tumba nueva, que había sido excavada en la roca” (Mateo 27,60). Esto explicaría el porqué de la presencia de un solo banco puesto a un lado de una habitación muy estrecha; estrecha porque incompleta, no excavada completamente.

En Jerusalén existe una tumba con las mismas características de estrechez. Se encuentra en la necrópolis llamada Tumba de los Profetas sobre el Monte de los Olivos. ¿Y si la tumba de Jesús hubiese formado parte de una necrópolis mayor? Otro ejemplo, también en Jerusalén, proporciona un elemento más: las tumbas de Aceldama en el valle de Hinom. En esta necrópolis “las tumbas arcosolio habían sido construidas en corredores muy estrechos”, explica el Padre Alliata.

Muchas otras cuestiones hacen discutir a los expertos. ¡Muchas otras cosas pueden ser descubiertas todavía! El tipo de tumba y la estructura de la Cámara no son una pequeña parte. Por ejemplo, ¿se trataba de una sola habitación o eran dos? El Padre Alliata explica las diversas posturas sobre el tema: “La idea más antigua, y también la más acreditada, es la del Padre Vincenzo O.P. y de otros investigadores. Según ellos, las habitaciones serían dos: aquella en la que se lloraba al difunto y aquella donde se preparaba el cuerpo. Pero el Evangelio demuestra lo contrario: desde el exterior de la tumba era visible el interior. Es la idea de Bagatti y de Biddle: esta habitación no era cerrada”.
 

Otro hecho llama la atención de los investigadores. De la habitación, quedan en pie sólo las paredes situadas al norte y al sur. ¿Quién ha cortado literalmente en dos la cámara funeraria? Según algunos, los culpables serían los persas. Pero el Padre Alliata se remonta a los textos y explica que “Arculfo, en 670, hablaba del “techo de esta cámara”. Cómo, entonces, podría haber sido destruido por los persas en el año 614, si Arculfo lo ve cincuenta años después?” A no ser que se quiera poner en discusión el trabajo de compilación de las fuentes de Adamnano, que afirma citar Arculfo.

Son preguntas aún sin respuesta. Esta histórica apertura de la tumba ha proporcionado, sin embargo, algunas confirmaciones, como el asombroso descubrimiento de la roca viva, lecho funerario de Jesús. El Padre Alliata espera entonces pacientemente poder leer todos los informes y los documentos que la profesora Moropoulou pondrá a disposición de los investigadores. La novedad es que hoy están en contacto directo, entonces quizá tengamos la esperanza de que quizá un día, en ocasión de una nueva fase de los trabajos, se podrán unir las fuerzas de estas dos autoridades al servicio de la ciencia y de un conocimiento mejor de esta famosa tumba.



Por Arianna Poletti | foto: © Marie-Armelle Beaulieu/CTS

Via OFM


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viernes, 3 de marzo de 2017

EL EDICULO DEL SANTO SEPULCRO ESTRENA NUEVO ROSTRO



03 / Marzo / 2017


Este es el nuevo rostro del Edículo del Santo Sepulcro en Jerusalén



1 de Marzo de 2017 /Jerusalén (Miércoles, 01-03-2017, Gaudium Press) El Santo Sepulcro ya no tiene "muletas", según informó con esta peculiar comparación la Custodia de Tierra Santa: Las grandes vigas de acero que envolvían la edificación en medio de la Basílica y que se convirtieron en una de las características visuales del Lugar Santo por su permanencia desde 1947 fueron retiradas definitivamente en medio de los trabajos de restauración.



El Santo Sepulcro cambió notablemente su apariencia, aún no visible para los peregrinos. Foto: Custodia de Tierra Santa.
Los operarios de la Universidad técnica de Atenas que adelantan las labores retiraron la estructura metálica en las noches del 22 al 25 de febrero, empleando una cortadora de alto rendimiento que trabaja con haces de luz. La máquina aportó una notable velocidad al trabajo de remoción, pero tuvo que suspenderse su uso por el número de vigas y la dureza del acero, por lo que el trabajo "se finalizó de la forma tradicional con sierras y usando muchas hojas que se gastaron rápidamente entre las vigas", reportó la Custodia de Tierra Santa.

"Los ojos de los habituales aún no se han acostumbrado a un edículo tan desprotegido. De momento, los andamios continúan escondiendo a la vista de los peregrinos y de los turistas este importante cambio", informó la Custodia. "A los equipos que trabajan en el lugar les queda menos de un mes para completar la restauración. El techo del edificio requiere todavía mucho trabajo así como el ajuste final del nuevo sistema de ventilación. También hará falta proceder a la limpieza necesaria para retirar todo el polvo que se ha levantado en la basílica".

Los trabajos avanzan y el Edículo ya exhibe una apariencia notablemente distinta. Foto: Custodia de Tierra Santa.
La estructura del Edículo del Santo Sepulcro necesitaba una urgente restauración, aplazada repetidamente por los desacuerdos entre las comunidades cristianas que rinden culto a Dios en el Lugar Santo. La edificación, que reemplazó la destruida en 1808 por un incendio, fue víctima de graves daños en el terremoto registrado en 1927. Antes de cesar la administración de la Corona Británica de Palestina, los ingleses resolvieron cerrar la Basílica unilateralmente e instalar las vigas de acero para evitar su colapso.
Con información de Custodia de Tierra Santa
Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlacehttp://es.gaudiumpress.org/content/85710#ixzz4aJB05tOd
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LA TUMBA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, ABIERTA POR PRIMERA VEZ DESDE 1810 Y TERCERA EN MEDIO MILENIO


Jueves, 24 de noviembre de 2016 | 00:00  Tierra Santa Press

Forma parte de las tareas de restauración del Edículo

La tumba de Nuestro Señor Jesucristo, abierta por primera vez desde 1810 y tercera en medio milenio

El acceso a la cámara funeraria conmovió a todos los presentes. Por el momento hay pocas imágenes, a la espera del reportaje que difundirá National Geographic.

Miércoles 26 de octubre, en el aire se percibe una espera febril. Desde el 14 de octubre ya se tenía noticia de que esa jornada y la siguiente, el edículo de la Basílica del Santo Sepulcro estaría cerrado por obras. Acababa de saberse que las autoridades de la iglesia, custodios del Santo Lugar, están invitados a asistir a la apertura de la cámara funeraria.

El edículo está compuesto de dos partes. La Capilla del Ángel, en cuyo centro se encuentra un pequeño altar relicario con la piedra que cerraba la tumba, y la propia tumba con el lecho fúnebre, es decir, una losa de mármol que cubre el lugar bajo el cual se encuentran los restos de la cámara funeraria de Jesús.

Los invitados han visitado el lugar. En primer lugar, el patriarca ortodoxo Teófilo III, acompañado por una pequeña delegación de religiosos y científicos. En representación del padre custodio, que se encuentra fuera del país, estaban presentes fray Dobromir Jasztal, vicario custodial, fray David Grenier, secretario de Tierra Santa, y otros tres frailes, entre ellos el padre Eugenio Alliata, arqueólogo del Studium Biblicum Franciscanum. También asistió por parte de la Custodia el arquitecto Osama Hamdam, miembro de la comisión científica del proyecto. Asímismo, una pequeña delegación de armenios, encabezada por el obispo Sévan, además de los coptos del Santo Sepulcro.



El acontecimiento es importante para todos: es la primera vez desde 1810 en que la losa es retirada. La vez anterior tuvo lugar en 1555 bajo la dirección del custodio Bonifacio de Ragusa, cuando también él fue autorizado a efectuar reformas en el edículo porque en aquel momento –como ahora– mostraba los signos del deterioro provocado por el paso del tiempo.

El acceso al edículo estaba cerrado desde las dos de la tarde, pero la apertura para las autoridades estaba prevista a las seis, horario del Santo Sepulcro (las siete legales, ya que en la basílica no se tiene en cuenta el cambio de horario entre invierno y verano, pues el tiempo se mantiene como en el siglo XIX).

El evento se ha celebrado a puerta cerrada, bajo los objetivos de muchas cámaras fotográficas y las videocámaras del famosísimo National Geographic, que ha cubierto el acto en exclusiva. Esto explica la falta de fotos (por el momento…) En los rostros de todos los presentes se puede leer una expresión de curiosa y emocionante espera. En la tumba, los obreros se ponen en marcha. Durante la tarde, han trabajado para separar la losa de mármol. Ahora es necesario desplazarla, horizontalmente, unos veinte centímetros.



La profesora Antonia Moropoulo, directora del proyecto de restauración, da la bienvenida a la Capilla del Ángel al patriarca griego Teófilo, a fray Dobromir Jazstal y a monseñor Sévan. Cubiertos con cascos de construcción, les explica lo que van a ver: … ¡arena! De hecho, se trata de tierra colocada para evitar que la losa de mármol se rompa en caso de que se la someta a contracciones demasiado fuertes.

Uno detrás de otro, los dignatarios entran en la tumba y salen conmocionados, a pesar de no haber visto nada en la cámara funeraria de Jesús. Sin embargo, son conscientes de que han participado en un momento histórico y es evidente que el Lugar Santo, en este día más que nunca, ejerce su enorme poder de atracción y de emoción.

De hecho, al día siguiente, todos (o casi todos) han vuelto por su cuenta. Por la noche, los obreros han retirado la arena y los científicos han seguido con sus cálculos. El jueves 27, por la mañana, elNational Geographic ha publicado el vídeo de las imágenes obtenidas el día anterior.



En los patios del convento de San Salvador, los pocos frailes que han podido acercarse a la tumba, comparten sus impresiones. Otros han decidido probar fortuna el jueves y, de hecho, algunos han entrado y han podido ver. ¡Y esta vez no había solo arena! La lápida de mármol estaba recolocada casi completamente. La arena se había retirado y ha aparecido otra losa de mármol gris, partida. Es tan larga como la que la recubre, pero solo la mitad de ancha, el resto parece estar roto. Se supone que se podría tratar (en condicional) de la losa que habrían colocado allí los cruzados. No hay ninguna certeza, es tarea de los científicos sacar sus conclusiones después de haber analizado los hallazgos.

En los sitios donde falta el mármol gris, aparece la roca. Es la roca original, el lecho funerario de Jesús, tallado en la misma piedra de Jerusalén. En la piedra se pueden ver canales excavadospara el desagüe de los fluidos, dicen algunos, para realizar un ritual bizantino que consiste en santificar el óleo, afirman otros. La forma en que está tallada la piedra podría dar una idea a los especialistas sobre la orientación del cuerpo. ¿La cabeza hacia el Este o hacia el Oeste?

Pero lo que todos constatan es que la piedra sobre la que reposó el cuerpo de Cristo es totalmente normal, mientras que el momento de observarla, para todos aquellos que la ven, es absolutamente extraordinario.



Todos están consternados. Delante del edículo se intercambian impresiones. Verifican con la persona que tienen al lado si han visto lo mismo o si había que haber visto otra cosa. En los rostros de estos hombres, independientemente de su edad, se refleja una intensa emoción. No es traicionarles decir que se pueden ver sus ojos húmedos. Hacen pensar en la secuencia pascualVictimæ paschali laudes: "Dic nobis Maria, quid vidisti in via? Sepulcrum Christi viventis, et gloriam vidi resurgentis: [Dinos María, ¿qué has visto en el camino? He visto la tumba de Cristo viviente y la gloria de su resurrección]".

Las órdenes son estrictas: prohibido publicar o enviar a cualquier publicación las fotos obtenidas con cualquier tipo de aparato. Unas órdenes que respetan los franciscanos, pero no está prohibido contar las emociones de los que lo han visto. Algunos mensajes publicados en las redes sociales no engañan. Algunas horas después, quien ha podido entrar y ver, como si respondiera a la invitación de los ángeles en el día de Pascua (Mt 28, 6), todavía está profundamente conmovido, marcado, y bendice al Señor por haber vivido un día extraordinario.

Han visto con sus propios ojos el punto exacto donde reposó el cuerpo del Señor. Les habían dicho que era allí, pero se ha ofrecido ante sus ojos como el costado de Jesús abierto ante los dedos de Tomás. Y, lo hayan tocado o no, han salido de allí con un único grito de alegría: "Scimus Christum surrexisse a mortuis vere. Tu nobis, victor Rex, miserere [Sí, estamos seguros: Cristo ha resucitado verdaderamente. Tú, Rey victorioso, ten piedad de nosotros]".

Fotos: E. Bermejo / Custodia de Tierrra Santa.
Vídeos: National Geographic.











"Nunca mas ire al Santo Sepulcro de la misma forma", confiesa una periodista que bajo a la tumba.


Jueves, 24 de noviembre de 2016 | 00:00 Tierra Santa Press
Un momento histórico y único para quienes estuvieron

«Nunca más iré al Santo Sepulcro de la misma forma», confiesa una periodista que bajó a la tumba

La apertura de la tumba de Jesucristo fue un momento de una intensa emoción personal para los investigadores cristianos, y de gran expectación para todos, cristianos o no.

Emoción religiosa e interés científico van a la par en la apertura de la tumba vacía del Señor, en la basílica del Santo Sepulcro.

Actualizado 23 noviembre 2016

Los días 26, 27 y 28 de octubre de 2016, la losa de mármol que cubre la tumba de Cristo fue abierta. Un grupo de científicos y religiosos tuvo acceso al lugar y, de inmediato, comenzaron a correr rumores. En primer lugar, que se pudo percibir un “dulce aroma” que emanaba de la tumba, reminiscente de las manifestaciones olfativas asociadas a ciertos santos. En segundo lugar, que ciertos instrumentos de medición empleados por los científicos quedaron alterados por perturbaciones electromagnéticas. En cuanto eran colocados en vertical sobre la piedra en la que reposó el cuerpo de Cristo, los aparatos dejaban de funcionar o funcionaban mal.

Marie-Armelle Beaulieu, jefa de redacción de Terre Sainte Magazine, recibió autorización para visitar el lugar y se muestra circunspecta en cuanto a los rumores asociados al “dulce aroma”.

Marie-Armelle Beaulieu, ante el Edículo antes del inicio de las obras de restauración.

Además de opinar que un olor es fácilmente sugestionable, constata por su parte que ella no percibió ningún perfume particular.

Por otra parte, durante la última apertura, parcial, realizada por el arquitectoNikolaos Komnenos en 1809, el cronista de la época hizo también mención a un “dulce aroma”. Las personas que se interesan por la tumba del Santo Sepulcro conocen bien este texto, así que es posible que se autosugestionaran con este olor.

Perturbaciones electromagnéticas
La periodista se muestra, por el contrario, mucho menos dubitativa en lo que concierne a las perturbaciones electromagnéticas registradas por el instrumental de los científicos. El fenómeno le fue confirmado por uno de los científicos autorizados a acceder a la tumba.

Más tarde, la directora de obras Antonia Moropoulou, indicó que es difícil imaginar que alguien pusiera en peligro su reputación por un “truco publicitario”. Para más inquietud, la periodista da fe de la sorpresa de los científicos durante la apertura de la losa: esperaban que la tumba se encontrara mucho más baja de lo que estaba. El motivo, los análisis realizados previamente con el instrumental parecían haber sido distorsionados por una perturbación electromagnética.

Imposible ir más allá de esta simple constatación: según parece, a falta de cualquier otro elemento explicativo, la tumba de Cristo afectó a los instrumentos sensibles a las perturbaciones electromagnéticas… Pero para designar los motivos de un fenómeno semejante no faltan especulaciones entre los apasionados del Santo Sepulcro, especulaciones que van desde lo más elaborado a lo más ridículo.

¿Solamente la tumba de Cristo?
La apertura de la losa y la revelación de la piedra donde habría reposado el cuerpo de Cristo han demostrado la conformidad de la tumba con respecto a las tumbas judías del siglo I. Pero según Marie-Armelle Beaulieu, lo esencial está en otra parte. “Estaría encantada de que un peritaje científico demostrara que esta piedra fuera en efecto donde reposó Cristo, pero incluso si se demuestra lo contrario, seguiría siendo un signo de la Resurrección”.

Gracias a un contacto, la periodista, residente en Jerusalén desde hace 17 años, formó parte del exclusivo grupo de privilegiados que ha podido acceder al lugar. Según confiesa: “La iglesia del Santo Sepulcro es un sitio desconcertante. Al principio no me gustaba mucho. Me esperaba una iglesia hermosa y me encontré con este lugar de arquitectura extraña, que no recuerda en nada a las escenas bíblicas. No hay ningún rastro del jardín de la tumba, por ejemplo.

»Pero progresivamente fui desarrollando un apego, durante las procesiones en las que participo con los franciscanos. No es un sitio para visitar, sino más bien un lugar para orar. Gracias a un religioso, pude penetrar hasta la roca que soportó el cuerpo de Cristo, algo que no habría podido imaginar… Me sentía en un estado extraño, un poco como ingrávida, pero me acuerdo de todos los detalles. Nunca más iré al Santo Sepulcro de la misma forma.

»Ahora mismo, han vuelto a colocar la losa de mármol por encima y sólo se puede ver parcialmente la cripta, a través de una apertura [protegida con un cristal blindado, Ndlr]. Pero yo sé que la piedra está ahí. Tenía la costumbre de hacer la genuflexión delante de la tumba de Cristo y luego reflexioné y pensé que era absurdo, que allí no había ninguna Presencia real, y que es delante de las santas especies que conviene hacer una genuflexión. Pero en el Santo Sepulcro, delante de esta tumba, hay una ‘ausencia real’. Una tumba vacía. Un milagro ante el cual se doblan todas las rodillas, en el Cielo, sobre la Tierra y en los Infiernos”.

Artículo tomado de Aleteia.